Con el DESCALABRO de ayer ante el Betis, en partido correspondiente a la 23ª jornada del campeonato de nacional de liga, el Atleti ha cosechado dos derrotas seguidas en el Estadio Metropolitano, lo que me lleva a formular las siguientes consideraciones:
1ª.- IMPOTENCIA. Creo que es la palabra que mejor define lo acontecido ayer por la tarde, ante un Betis que llegó con la lección bien aprendida y que solo tuvo que esperar en bloque bajo, bien armado en defensa, y salir con rápidas contras buscando a Bakambu para, pasados los primeros diez minutos, hacerse con el control del partido. Ante el planteamiento de Pellegrini, el equipo que dirige Diego Pablo Simeone no fue capaz de romper líneas ni de llegar con peligro a los dominios de Álvaro Valles. Solamente dos triangulaciones entre Julián Álvarez y Lookman, y un remate de cabeza de Sørloth al larguero fueron el bagaje atacante del Atleti en todo el partido.
2ª.- Las bajas de Barrios y Pubill contribuyeron sobremanera a que el juego no fuera lo fluido que el partido requería, ya que el equipo se vio privado de la salida limpia de balón que ofrece el jugador catalán y de las transiciones y conducciones que ofrece el canterano de Moratalaz.
3ª.- Las decisiones de Diego Pablo Simeone, con el transcurrir de los minutos, tampoco contribuyeron a que el juego mejorara. Quitar de la banda a Lookman para meterlo en el centro junto a Sørloth, y colocar a Giuliano en la banda izquierda fue un despropósito que nadie entendió. Todos sabemos que Guliano por la banda izquierda no ofrece desborde ni centros apropiados.
4ª.- Los cambios que llevó a cabo nuestro entrenador, retirando a Julián Álvarez (ya sé que no está bien) y a Rodrigo Mendoza, para dejar en el campo a un Giuliano Simeone muy desacertado y a un Koke totalmente sobrepasado desde los primeros minutos de partido, fueron la guinda del pastel del desbarajuste y el descontrol.
5ª.- Es cierto que Mendoza falló un pase que propició una contra de Bakambu que desbarató Oblak, pero durante el resto del tiempo que estuvo en el campo fue el único que ponía cierto criterio y sentido al juego.
6ª.- Si bien en muchos partidos el Atleti ha sobrevivido gracias a las milagrosas intervenciones de Oblak, ayer lamentablemente se comió con patatas el lanzamiento de Antony, en un balón que nunca debió acabar en el fondo de la portería rojiblanca. También contribuyó el que Ruggeri no presionara a un jugador al borde del área. Conclusión: 0-1 y para casa.
7ª.- Sin que sirva de excusa del mal juego del equipo, lo del gol anulado por el VAR es una broma pesada.
9ª.- Como la esperanza es lo último que se pierde, esperemos que tanto Pubill como Cardoso puedan estar el jueves sobre el tan deteriorado césped del Metropolitano; que Julián Álvarez, Baena y Lookman puedan tener la inspiración suficiente para pillar a la contra a la defensa adelantada del Barcelona; y que Simeone acierte con el planteamiento del partido y se pueda conseguir un resultado que nos permita llegar vivos al Nou Camp para la disputa del partido de vuelta.
A pesar del jarro de agua fría de ayer tarde, ¡Aúpa Atleti!



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